viernes, 20 de agosto de 2010

Intrapoema I

El Poeta

a Jaime Sabines

Se dice, se rumora, se afirma en los salones, en las aulas, alguien o algunos enterados, que Iván Rivas quiere ser poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta.
Piensa en la noticia y éste se alegra: ¡qué maravilla! ¡Ser un poeta! ¡Ser un poeta importante! ¡Ser un gran poeta!
Convencido, sale del aula, o llega a la casa, convencido. Pero en las aulas nada, y en la casa menos: nadie se da cuenta que quiere ser poeta. ¿Por qué la poesía no tiene una método práctico, o un resplandor visible, o un rayo que salga de las figuras?
¡Ah caray!, dice Iván. Tengo que ser novio o alumno, trabajar en la escuela como otro cualquiera, o andar como cualquiera de peatón.
¡Eso es!, dice Iván. No soy un poeta: soy un lector.
Y esta vez se queda echado en la cama con unos versos dulces y tranquilos.

2 comentarios:

Daniel G.G. dijo...

Lo ves bien: ser un gran lector es el primer paso; ese trabajo de frotar maderos y chocar piedras antes de que surja el resplandor.

Roberto Velasco dijo...

Este me gustó mucho!!!!